
Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?
Lucas 10.29
¿Quién es mi prójimo? ¿Podrá existir alguna respuesta que me diga si es mi hermano carnal, mi compatriota, mi vecino o con quien no me llevo bien? La mismísima pregunta: ¿Quién es mi prójimo? Plantea la desesperación o la seguridad con que me justifico. La respuesta es: Lucas 10.29
Tú mismo eres el prójimo. Ve, y sé obediente.
Ser el prójimo no es una cualificación del otro, sino la exigencia que este tiene sobre mí,; nada más. No se puede saber ni reflexionar más que actuando y recordando siempre que se exige algo de mí.